17/05/2020 - Investigan la participación de más uniformados

Escuchas señalan a un policía como miembro de "la banda de Las Vegas"

Se dedicaban a realizar violentas entraderas en zonas rurales, a mano armada y utilizando información privilegiada. Durante la audiencia, en la que quedó en prisión preventiva, se reprodujeron conversaciones con el cabecilla de la banda.

“Tiene contactos dentro de la fuerza policial, y la posibilidad de eludir el accionar de la Justicia” señaló el juez Jorge Patrizi al momento de ordenar la prisión preventiva del oficial Diego Sebastián Gil (42). Está acusado de formar parte de “la banda de Las Vegas” -que se dedicaba a realizar entraderas en zonas rurales- cumpliendo un rol fundamental al otorgar acceso a información privilegiada y protección a los delincuentes. En la causa hay otros cuatro imputados, que consintieron la cautelar de máxima en vistas de un posible acuerdo de juicio abreviado, y se investiga la participación de más miembros de las fuerzas de seguridad.

“Los hechos que se le atribuyen a Diego Gil consisten en formar parte de una asociación ilícita de carácter permanente, estable y organizada con el objeto de cometer delitos”. Esta obtenía información acerca de la presencia policial en la zona y cambios de guardia, que utilizaba para “determinar los horarios y momentos a cometer delitos, y marcaba las casas para luego realizar abigeatos y entraderas a mano armada en viviendas rurales, privando de la libertad a los moradores”, recordó el magistrado.

Según lo expuesto durante la audiencia, la investigación comenzó en febrero, a raíz de una serie de robos de cables de la EPE en distintas localidades del departamento Las Colonias. En se marco, se detuvo a dos muchachos, uno de ellos menor de edad, y al peritar el teléfono del último de ellos “se hace un filtrado de llamadas y se ve que se contactaba con Gil los días de los ilícitos”, afirmó el fiscal del caso Alejandro Benítez -que estuvo acompañado por la fiscal de Delitos Complejos María Laura Urquiza-. Esa fue la punta para descubrir la asociación ilícita, ya que gracias a esto se intervino el teléfono del policía (aunque en ese entonces se desconocía que formaba parte de la fuerza).
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Prisión preventiva de dos hombres investigados por integrar una banda que cometía entraderas (14/05/2020).-
Un hombre de 38 años cuyas iniciales son JRH y otro de 20 cuyas iniciales son ADF quedaron en prisión preventiva en el marco de una investigación que encabeza el fiscal Alejandro Benítez por integrar una asociación ilícita que cometía entraderas en localidades de los departamentos La Capital y Las Colonias. Así lo dispuso la jueza de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Rosana Carrara, en una audiencia realizada hoy al mediodía en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
JRH es investigado por Benítez como autor del delito de asociación ilícita en calidad de jefe u organizador, mientras que a ADF se le atribuyó el mismo delito pero en carácter de miembro. Por otra parte, a los dos se les endilgó la coautoría del delito de robo en despoblado, en banda y con armas de fuego por haber cometido seis hechos delictivos. Todos los ilícitos fueron atribuidos en concurso real.
Luego de la audiencia, el funcionario del MPA aclaró que “hay otros dos hombres –uno de ellos es policía– y una mujer que son investigados como integrantes de la banda, y que también fueron imputadas hoy”. En tal sentido, adelantó que “el próximo viernes solicitaremos la prisión preventiva de estas tres personas” (ver “Otros integrantes”).

En banda
“Los delitos que investigamos fueron cometidos durante el pasado mes de abril y hasta el jueves 7 de mayo en Sauce Viejo y en Santo Tomé (departamento La Capital), en San Agustín y Colonia San José (departamento Las Colonias) y en otras localidades aledañas”, precisó el fiscal. En tal sentido, agregó que “las personas investigadas integraban una asociación ilícita de carácter estable y permanente, conformada con el objetivo de cometer delitos contra la propiedad”.
Acerca de la modalidad del accionar delictivo, el fiscal indicó que “las personas investigadas obtenían información acerca de la presencia policial en las zonas en las que iban a cometer los ilícitos, tales como los cambios de guardia”. También explicó que “determinaban los momentos y los horarios para delinquir, además de marcar previamente las viviendas a las que luego entrarían, que estaban ubicadas tanto en zonas rurales como urbanas”.
El funcionario del MPA señaló que “los miembros de la banda ingresaban a los domicilios con armas de fuego y privaban de su libertad a las víctimas, para luego apoderarse ilegítimamente de dinero y diversos elementos, tales como herramientas y electrodomésticos”.
Con respecto a uno de los hechos delictivos cometidos, Benítez especificó que “ocurrió el lunes 4 de mayo en una vivienda ubicada en el barrio El Palomar, localizado en el kilómetro 4,5 de la ruta nacional número 19”. El fiscal indicó que “JRH y ADF ingresaron junto a otras personas rompiendo la ventana de la casa y amedrentaron a las víctimas”. El funcionario del MPA concluyó que “sustrajeron dinero en efectivo, una colección de monedas metálicas, dos celulares, una garrafa de diez kilogramos, un anafe, una pava eléctrica y medicamentos. Luego escaparon del lugar en una camioneta que era propiedad de JRH”.

Otros integrantes
Benítez precisó que “dos de las tres personas investigadas por integrar la asociación ilícita son hombres de 42 y 19 años, cuyas iniciales son DSG y AJG, respectivamente”. En cuanto al tercer miembro, especificó que “se trata de una mujer de 22 años de iniciales CMB”.
El fiscal detalló que “a DSG –que es policía– se le imputó la autoría del delito de asociación ilícita en calidad de jefe u organizador y la coautoría del delito de robo en despoblado, en banda y con armas de fuego”. Por otra parte, “a CMB y a AJG se les endilgaron los mismos ilícitos, aunque el primero se les atribuyó en carácter de miembros”.
Con respecto a la investigación del caso, el funcionario del MPA informó que “hay otras cinco personas que operaban como integrantes de la banda y que aún no fueron identificadas”.
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"Bandidos rurales" - 12/05/2020.-
Cayó una peligrosa banda que asaltaba casas.

Una violenta banda de delincuentes que asolaba zonas rurales de los departamentos La Capital y Las Colonias fue desbaratada este lunes, luego de una serie de allanamientos realizados en la ciudad de Santo Tomé.

Los uniformados irrumpieron en 14 domicilios de barrio Las Vegas: en Francisco Seguí al 3500, Ruperto Godoy al 3500, Alberdi y Pueyrredón, Pueyrredón al 3500, Lisandro de la Torre y Bieler Haas, Juan del Campillo y Lisandro de la Torre, J. Pérez 3500, P. Colodrero y Uruguay, Ruperto Godoy y Lisandro de la Torre, Llerena 3500 y Mosconi al 1800.

Como resultado, se logró la aprehensión de una mujer y diez hombres, uno de los cuales era policía y se desempeñaba en la zona donde se cometían los asaltos. Según trascendió, él se ganaba la confianza de los vecinos y así conseguía información. Además, se aseguraba de que la zona esté “liberada” cuando se producían los ataques.

En los inmuebles se incautaron elementos de interés para la causa, tales como herramientas varias, una computadora, una camioneta Toyota Hilux y varios teléfonos celulares. La policía también halló 5 armas de fuego y numerosas municiones.

Además, en uno de los domicilios allanados se encontraron 25 bochas de marihuana, por lo que se le dio intervención a la Dirección de Narcocriminalidad.

La investigación se inició a raíz de una seguidilla de robos calificados y privaciones ilegitimas de la libertad, ocurridos en fechas 11 y 20 de febrero, 18, 20 y 25 de abril, 02, 04 y 7 de mayo, en zonas rurales y suburbanas de las localidades de Colonia San José, San Agustín, Santo Tomé y Sauce Viejo.

La modalidad que utilizaba la organización era siempre similar. Un grupo de entre 6 y 8 personas (entre hombres y mujeres) ingresaban a las casas esgrimiendo armas de fuego y con amenazas privaban de la libertad a sus moradores, explicaron fuentes del caso. En alguna oportunidad, llegaron a tirotearse con sus víctimas.

“Estudiamos redes sociales, intervinimos líneas telefónicas. Conseguimos mucha información y tal vez hubiésemos obtenido más si seguíamos unos días, pero temíamos que terminaran matando a alguien”, explicó uno de los investigadores.